14 octubre 2006

Cómo conseguirse un cónyuge


Hoy está más de moda que nunca la búsqueda a distancia de cónyuge. Esto no tiene nada de nuevo, ya que los matrimoños a distancia y los servicios de contactos son más viejos que la máquina de cuadrar petates, pero resurge con fuerza inmensa gracias a Internet y a algunas páginas trotaconventuales especializadas en la alcahuetería —matchmaking, que lo llaman en inglés, palabra con la que juega el nombre de una de los más celebradas páginas electrónicas del ramo—. Celestina hoy sería la CEO de uno de estos sistemas, con una business initiative dedicada al remiendo de hímenes, preocupada por asegurar valor añadido al servicio.

Aparte de mi reconocida falta de arte para ello, me da una hueva inmensa ligar, motivos acaso por los cuales llevo decenios sin comerme ni los mocos. Pero lo que peor llevo es esto de que me quieran cobrar por mandar recaditos de amor a una moza (en realidad, a varias, que no deben ponerse todos los huevos en el mismo canasto). Imito a mi idolatrada Tirita y me niego. Así que me suscribí a un par de lugares de estos para ver cómo era el asunto, pero al descubrir que había que rascarse el bolsillo por conocer a las damas lo dejé ipso facto y ya hasta olvidé mis contraseñas.

El otro día ocurrió que subió mi vecino a platicar, nos tomamos una cervecita y me contó sus experiencias con estas páginas. Mi vecino, 45 años, separado, con dos hijos realmente buenos chavos, no mal parecido (a mi ver, claro, aunque esto va por gustos), divertido pero no crápula, manitas y buena gente, atraviesa un pequeño desierto sentimental desde que una novia que se echó hace unos meses ha regresado de sus vacaciones acompañada por un echador de cartas centroeuropeo y le ha dicho: «¿Qué crees? Mira lo que pasó...». Cosas que pasan.

Pero volveré a mi relación. El caso es que me contaba mi vecino que la práctica totalidad de las mujeres que publican su perfil en el sistema de contactos al que está suscrito buscan lo mismo: sin ambages, quieren un príncipe azul y lo manifiestan sin empacho, acaso habiendo discurrido aquello de que «por pedir, que no quede». Desde un punto de vista humano es comprensible, pero no sé si funcionará bien. Como no busco príncipes azules ignoro si existen, pero le dejo la pregunta a cualquier lectora que sea tan caritativa como para leer estas líneas, y a ver qué dice. Siempre pueden acudir a la doctísima Sexperta, que lo sabe todo, absolutamente todo, sobre el tema.

Ellas por su parte —me contaba mi vecino— se afanan por presentarse con todo el unto, adorno e hipérbole que consiguen reunir en su ciberpluma. Son cariñosas, trabajadoras, divertidas, les gusta el campo, salir a bailar... Ninguna dice que es una máquina en la cama y le gusta coger como una loca (ni lo contrario, que es una clarisa), a pesar de lo importante que resulta la actitud hacia el sexo para el común de las parejas, incluidas las formadas por un príncipe azul (o una clarisa).

Como es natural, casi todo eso es mentira. Aunque no dudo que muchos de los perfiles tendrán una intención sincera, son un cúmulo de falsedades, medias mentiras y percepciones subjetivas de quienes son jueces y parte de su propia personalidad, y resulta muy curioso que tanta bondad y excelencia se repita una y otra vez. Es imposible encontrar a nadie que declare ser alcohólica, bipolar, celotípica o pésima cocinera. Es normal, claro, nadie muestra sus defectos en un perfil público y nadie anuncia características desafortunadas. Eso que lo descubran después... ¡los príncipes azules!

No puede pedírsele a nadie que exponga características indeseables, porque sería un cilicio publicitario, una autoflagelación pública inaceptable. Pero quizá quienes buscan, tanto hombres como mujeres, se beneficiaran si rebajaran sus expectativas y dieran oportunidades a gentes que ya se sabe que no se ajustan al modelo de príncipe azul/cenicienta al uso. Así se evitarían muchos disgustos, frustraciones y soledades ganadas a golpe de búsqueda de las entelequias. Mucha gente olvida que donde menos se espera, salta la liebre.

Puestos a redactar un perfil, hágase con tino y buena letra, que lo bien escrito bien parece. Les traigo acá una pieza de El casamiento engañoso, novela de Cervantes que viene al pelo. Lean, lean, y luego acudan a leer toda la novela, que tiene apenas diez o doce cuartillas. Es maravillosa y se me antoja actual en su esencia a pesar de haber sido escrita cuatro centurias ha.

«Señor alférez Campuzano, simplicidad sería si yo quisiese venderme a vuesa merced por santa: pecadora he sido, y aun ahora lo soy, pero no de manera que los vecinos me murmuren ni los apartados me noten. Ni de mis padres ni de otro pariente heredé hacienda alguna, y con todo esto vale el menaje de mi casa, bien validos, dos mil y quinientos escudos; y éstos en cosas que, puestas en almoneda, lo que se tardare en ponellas se tardará en convertirse en dineros. Con esta hacienda busco marido a quien entregarme y a quien tener obediencia; a quien, juntamente con la enmienda de mi vida, le entregaré una increíble solicitud de regalarle y servirle; porque no tiene príncipe cocinero más goloso ni que mejor sepa dar el punto a los guisados que le sé dar yo, cuando, mostrando ser casera, me quiero poner a ello. Sé ser mayordomo en casa, moza en la cocina y señora en la sala; en efeto, sé mandar y sé hacer que me obedezcan. No desperdicio nada y allego mucho; mi real no vale menos, sino mucho más cuando se gasta por mi orden. La ropa blanca que tengo, que es mucha y muy buena, no se sacó de tiendas ni lenceros; estos pulgares y los de mis criadas la hilaron; y si pudiera tejerse en casa, se tejiera. Digo estas alabanzas mías porque no acarrean vituperio cuando es forzosa la necesidad de decirlas. Finalmente, quiero decir que yo busco marido que me ampare, me mande y me honre, y no galán que me sirva y me vitupere. Si vuesa merced gustare de aceptar la prenda que se le ofrece, aquí estoy moliente y corriente, sujeta a todo aquello que vuesa merced ordenare, sin andar en venta, que es lo mismo andar en lenguas de casamenteros, y no hay ninguno tan bueno para concertar el todo como las mismas partes.»
El alférez se casa con ella a los cuatro días, solo para descubrir a las pocas semanas que ha sido engañado y la susodicha era un pendón que lo ha llenado de bubas; pero en realidad halla la horma de su zapato en el negocio, porque también él mismo es otro vivales que quiere coger rico unos días, pignorar a buena velocidad la hacienda que le ofrecen y salir luego a comprar tabaco por las próximas tres eternidades. O sea, un par de abusados.

Me pregunto cómo serán realmente muchos/as de quienes buscan pareja en los celestineos puntocom. Ay, si fuéramos más sinceros con nosotros mismos. O si al menos fuéramos menos exigentes, ¡qué caray!

En la península de Yucatán, el día de san Calixto (papa y mártir), una tarde de harto calor.

Mus

6 Comments:

Anonymous Anónimo manifestó al respecto que...

¿Querrías presentarme a tu vecino?

16/10/06 1:05 p.m.  
Anonymous Anónimo manifestó al respecto que...

Le platicaré. ¿A quién debo anunciar?

16/10/06 4:13 p.m.  
Anonymous Anónimo manifestó al respecto que...

A una que le gusta coger como loca

17/10/06 11:29 a.m.  
Anonymous Anónimo manifestó al respecto que...

yo tampoco como mocos, ni nà, de hace algun tiempo,y he tenido la tentación de enviar besos virtuales a los mozos que se publicitan en esas webs celestinas, pero solo con leer las descripciones se me quitan las ganas. No me creo nada, suena todo tan postizo... y luego esta la foto, que "complementa" .Además cuando pienso en lo que debería poner de mi...ni con mentiras me se vender. Y si, ligar da pereza.

17/10/06 1:27 p.m.  
Anonymous Anónimo manifestó al respecto que...

La usuario anónimo puede pasarse cuando desee, que espero que será bien servida. No puedo prometer nada porque el que busca galana es el vecino, no yo, pero bueno. :)

Bienvenida, Anna. Siempre puedes probar a poner justamente eso: "no como mocos". ¡Y los tendrás en el bote! (a los galanes, no a los mocos).
En fin, siempre podemos hacer un grupo de trabajo sobre los amantes perezosos. Anda, que si yo me pusiera al tema... pero claro, como nunca me pongo, pues mis capacidades se quedan en acto de fe.

17/10/06 3:11 p.m.  
Anonymous Anónimo manifestó al respecto que...

Por si a alguien le interesa no todas las webs de éste tipo son de pago, por ejemplo www.quedamos.net ofrece los servicios habituales como chat, envío de mensajes, perfiles con fotos, búsqueda por aficiones, sexo, zona geográfica,etc...
Espero que les sirva de ayuda,
Un saludo a todos.

21/2/07 4:55 p.m.  

Publicar un comentario

<< Home