15 noviembre 2009

Más idiomas, ¡traed más idiomas!



Hace unos meses contaba mi visita al País Vasco con ocasión del ágape chez Mugaritz.

Me alojé en un pueblo guipuzcoano que, como todos los pueblos guipuzcoanos, está muy euskaldunizado; o sea, que el personal de allí habla en general vascuence y la vida familiar y escolar transcurre casi exclusivamente en ese idioma. El resultado de tal inmersión es, por ejemplo, que las dos hijas de una amiga de mi amiga a quien fuimos a visitar no hablan español. Nada de español. No son bebés, eran ya de cierta edad y prácticamente habían pasado ya esa edad de absorción natural de los idiomas, así que todo lo que puedan aprender más (que es dudoso porque seguirán en el mismo entorno) ya será con dificultad. Siempre pensé que estas eran situaciones extremas, pero me topé con la realidad en forma de dos tiernas infantas. Cabe la posibilidad de que sí "supieran" español pero que lo tuvieran escondido en algún lado y que una simple exposición de algunas semanas lo "revivificara". Lo dudo, pero es posible.

El caso es que esos padres hablan dos idiomas pero a sus hijas no les están poniendo fácil tener la misma educación que ellos mismos tienen (porque ellos sí hablan español: del terruño pero español). ¿Por qué querría un padre que su hijo no sepa como mínimo tanto como él? ¡Y gratis!

La constitución española dice en algún lado algo así como que saber español es un derecho de los ciudadanos, pero también un deber. He de confesar que tal exigencia me parece un punto excesiva y se mete donde no debiera, así que los aspectos constitucionales me la traen tan al pairo como me la puede traer la exigencia del celibato a los religiosos católicos (del rito romano, que todo hay que decirlo). Sin embargo, me pongo en la piel de unos padres y me pregunto por qué querrían hurtarle a su prole las oportunidades personales que implica el conocimiento (con carácter de lengua nativa) de varios idiomas. Siempre me dieron envidia los catalanes, los vascos y los gallegos que hablan sus idiomas respectivos, porque eso de nacer y crecer con dos (o más) idiomas que uno puede aprender sin esfuerzo —mientras come, juega o estudia— es un lujo.

Hace pocas semanas, una amiga española que vive en Canadá me explicaba que a ella le resulta complicado que sus hijas se mantengan al día con el español, y me confesaba que si no fuera por el mes que pasan todos los años en España le habría sido prácticamente imposible fijarles el español. Aunque ella les habla en español, el padre de las niñas no lo habla y supongo que la dinámica familiar no será fácil si hay que hablar idiomas que uno de los padres no comprende.

Como contrapunto, conozco a un madrileño que habla alemán como segunda lengua. Como lo habla sin problemas, pues se propuso educar a sus hijos en alemán en el seno familiar y así hace: les habla en alemán. Con ese acto tan sencillo, que consiste tan solo en usar los recursos que uno tiene y aplicarlos cuando más eficaces son, sus hijos llegarán a la adolescencia con una ventaja competitiva inmensa con respecto a otros compañeritos análogos.

Pero claro, esto lo digo yo, que no tengo hijos y que la paternidad me suena a chino. Quién sabe qué haría si fuera mi caso. Lo más probable es que me largara a América y los dejara desamparados o algo así. Mucho idioma y mucha gramática tonta, pero soy un desnaturalizado, siempre de pata de perro.

En Madrid, el día de san Alberto Magno (obispo y doctor de la Iglesia) por la noche.

Mus

9 Comments:

Blogger PS manifestó al respecto que...

Mus, tu tranquilo,no tendrás este problema porque el dia que te prolifiques seguramente va a ser con alguien de habla hispana (digo yo,con la tirada que tienes hacia el otro lado...)y si llegara el caso que lo hicieras con una esquimal o una maorí, piensa que el lenguaje de los signos se aprende enseguida.

Y ahora en serio,no me cabe en la cabeza negarles a los hijos la posibilidad de que aprendan cuantos más idiomas mejor,por muy cabezudos que seamos. Debe ser porque yo la tengo pequeña, la cabeza.

(Jo, qué palabrota tienes hoy en la verificación de palabras!)

16/11/09 5:47 a.m.  
Anonymous Curiosísima manifestó al respecto que...

Pues antes de irte los metes en un internado suizo y ya te saldrán con tres idiomas.

¿A que ya no te sientes tan desnatural?

17/11/09 2:54 a.m.  
Blogger Chuspi manifestó al respecto que...

Vamos, que me tienes sanota envidia, ji ji ji !

Pues mira una cosita Don,a pesar de ser nativa de donde ya sabes, aborrezco el gallego y siempre me ha jodido que lo impongan en el colegio, y ya no sólo éso, sino que además te lo exigen para ser funcionario. Pero no un gallego hablado, de pueblo, el que todos manejamos, no, sino un gallego cada vez más institucional que o vas a una academia o no lo entiende ni dios.
Y eso no es justo, para nada además,porque se acerca más a un dialecto lusista que al que ha reinado entre el pueblo cientos de años.

Así que...
no sé si todavía seguirás pensando lo mismo que lo que nos dices en el texto.

Ksssss ^^

18/11/09 7:50 a.m.  
Anonymous Anónimo manifestó al respecto que...

Jeje, bueno, mujer, si aborreces el gallego, lo que le pueda pasar me imagino que te importará un comino. :D Si lo normalizan, si no lo normalizan.

Claro, si lo institucionalizan es un problema porque en cierta forma te obligarán a usar y oír algo que aborreces, en eso sí tienes razón.

Un día me explicarás por qué lo aborreces. :)

Mus

18/11/09 7:46 p.m.  
Blogger Chuspi manifestó al respecto que...

Pues lo aborrezco porque también soy de sangre asturiana, y mira por donde que me identifico mucho más con ellos...será éso...
No sé, no me gusta nada el acento gallego, pese a que fuera de aquí me lo papan a leguasss..agggrrh

Alee...otro "idioma" más a sumar, jajajaja!!

Un besín guaje ^^

19/11/09 4:42 a.m.  
Anonymous Anónimo manifestó al respecto que...

Bueno, una cosa es el acento y otra es el idioma. Yo creo que me pasaría toda la vida oyendo hablar español a una gallega. ¡Incluso a dos gallegas!

En cuanto al idioma, cualquier cosa que una madre (o padre) le pueda murmurar a un niño mientras cuando lo agarran por primera vez, me parece sensato hablarlo y escribirlo el resto de la vida. :)

Mus

19/11/09 5:18 a.m.  
Blogger Macondo manifestó al respecto que...

Con lo de "manito" se os descubrió el origen. Muy de acuerdo con el Sr. Mus cuantos más mejor.

19/11/09 9:10 a.m.  
Blogger Chuspi manifestó al respecto que...

Es curioso sí, y mucho además...con la gente que me relaciono y vive en otras provincias de éste nuestro país, siempre dicen que les gusta nuestro acento gallego....ains,ains, ains...y a mí me pasa al revés, jajajaja!!

Odio el acento de los pavos y gentes de aquí, y sin embargo me pueden cautivar fácilmente con uno de los de "allá"...ya ves tú, Don, ya ves...aaaaaysss...

P.D- Habrá que emigrar... : )))

Ksss^^

19/11/09 10:56 a.m.  
Blogger Unknown manifestó al respecto que...

En casa de mi hermano Jack mis sobrinos hablan más idiomas que toda la Famiglia entera. Y todos mis hermanos y yo entendemos por lo menos dos además del español, la mayoría diferentes. Yo no sé si seremos competitivos o qué, pero cuando nos reunimos en casa parecemos las Naciones Unidas. Con todo y gritos.

4/12/09 11:53 a.m.  

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